En seguridad, salud y bienestar laboral aparecen tres conceptos que a veces se mezclan: NOM-035, NOM-037 y NOSACQ-50. Los tres pueden aportar valor, pero no miden lo mismo ni cumplen la misma función. Entender sus diferencias ayuda a priorizar correctamente y a evitar proyectos duplicados.
Para una empresa, la pregunta no debería ser cuál es “mejor”, sino qué necesita revisar. Si el tema es riesgo psicosocial y entorno organizacional, la NOM-035 es el punto de partida. Si hay teletrabajo, entra la NOM-037. Si se busca medir clima de seguridad y cultura preventiva con mayor profundidad, el NOSACQ-50 puede complementar la gestión.
NOM-035: factores de riesgo psicosocial
La NOM-035-STPS-2018 se enfoca en identificar, analizar y prevenir factores de riesgo psicosocial en los centros de trabajo. Atiende temas como cargas de trabajo, liderazgo, comunicación, jornadas, violencia laboral, acontecimientos traumáticos severos y entorno organizacional favorable.
Su valor está en conectar condiciones de trabajo con medidas preventivas. No es una evaluación clínica de personas ni una encuesta de satisfacción general. Es una herramienta normativa para que la empresa reconozca riesgos vinculados con la organización del trabajo y conserve evidencia de su gestión.
NOM-037: condiciones de seguridad y salud en teletrabajo
La NOM-037-STPS-2023 atiende la modalidad de teletrabajo. Su foco está en las condiciones de seguridad y salud para personas que trabajan fuera del centro laboral bajo esa modalidad, incluyendo política, listado de teletrabajadores, condiciones del lugar, ergonomía, herramientas, capacitación y desconexión.
Mientras la NOM-035 mira riesgos psicosociales en el centro de trabajo, la NOM-037 mira cómo se administra el home office o teletrabajo. En empresas con esquemas híbridos, ambas pueden convivir y complementarse.
NOSACQ-50: clima de seguridad y cultura preventiva
El NOSACQ-50 no es una Norma Oficial Mexicana. Es un cuestionario internacional diseñado para medir clima de seguridad a través de dimensiones relacionadas con liderazgo, compromiso, comunicación, aprendizaje y confianza en la gestión de seguridad. Su utilidad está en entender cómo perciben las personas la prevención dentro de la organización.
Puede aplicarse cuando la empresa quiere ir más allá del cumplimiento mínimo y obtener una lectura cultural. Por ejemplo, puede mostrar si las personas perciben que dirección prioriza seguridad, si los supervisores comunican riesgos o si los equipos confían en las medidas preventivas.
Cómo se complementan
Una empresa puede usar la NOM-035 para atender factores psicosociales, la NOM-037 para ordenar teletrabajo y el NOSACQ-50 para medir cultura de seguridad. Las tres herramientas no compiten; cubren dimensiones distintas de una misma conversación: cómo se trabaja, cómo se cuida a las personas y cómo se sostiene la prevención.
El error sería aplicar instrumentos sin estrategia. Si cada evaluación vive en una carpeta separada, la empresa tendrá datos dispersos. En cambio, si los resultados se integran en un plan de seguridad, salud y bienestar laboral, la organización puede priorizar mejor sus acciones.
Cuándo conviene iniciar con cada una
Si la empresa nunca ha implementado NOM-035 o no tiene evidencia actualizada, conviene revisar ese cumplimiento primero. Si ya tiene personal en home office o modalidad híbrida formal, la NOM-037 debe incorporarse pronto. Si la empresa tiene operación de riesgo, incidentes recurrentes o interés en fortalecer cultura preventiva, el NOSACQ-50 puede aportar una lectura estratégica.
La decisión también depende de tamaño, industria, número de centros de trabajo y madurez interna. Una organización pequeña puede iniciar con una ruta básica y escalar; una empresa con varias sedes requiere un plan más robusto y calendarizado.
La visión directiva
Para dirección, estas herramientas ayudan a pasar de percepciones a evidencia. No basta con decir que “el ambiente está bien” o que “la gente ya sabe cuidarse”. La gestión profesional requiere datos, responsables, planes y seguimiento. Esa evidencia protege a la empresa y orienta recursos.
Cuando se integran correctamente, NOM-035, NOM-037 y NOSACQ-50 permiten construir una biblioteca interna de riesgos, acciones y aprendizajes. Esa es la diferencia entre cumplir por cumplir y usar el cumplimiento como palanca de mejora.
Cómo priorizar si la empresa no puede hacerlo todo al mismo tiempo
Muchas organizaciones descubren que tienen varios frentes abiertos: riesgo psicosocial, teletrabajo, clima de seguridad, capacitación y evidencia documental. En esos casos, lo recomendable es priorizar por obligación aplicable, exposición al riesgo y capacidad de ejecución. No siempre conviene lanzar tres mediciones al mismo tiempo si la empresa no podrá actuar sobre los resultados.
Una ruta razonable puede iniciar con diagnóstico general, después atender obligaciones normativas críticas y finalmente incorporar mediciones culturales como NOSACQ-50 para profundizar. La secuencia depende del tamaño de la empresa, modalidad de trabajo, industria y antecedentes internos.
La prioridad no significa abandonar lo demás. Significa construir una agenda realista. Las empresas que avanzan por etapas suelen conservar mejor la evidencia, comunicar con más claridad y evitar fatiga de encuestas entre colaboradores.
Fuentes de referencia
Diario Oficial de la Federación: NOM-035-STPS-2018
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